Un estudio internacional reveló que el 93% de los profesionales argentinos encuestados utiliza herramientas de inteligencia artificial para capacitarse, una de las cifras más altas entre los nueve países analizados. Sin embargo, la investigación expuso una contradicción preocupante: Argentina también registra el mayor porcentaje de trabajadores que encuentran dificultades para convertir esos conocimientos en habilidades útiles para su vida laboral.
Argentina, entre los países donde más se utiliza la inteligencia artificial
La inteligencia artificial está transformando la manera de estudiar, trabajar y adquirir nuevas habilidades en Argentina. Un relevamiento internacional realizado entre más de 5.000 profesionales de nueve países ubicó a los argentinos entre quienes más utilizan esta tecnología para aprender.
El informe, difundido en octubre de 2026, reveló que el 93% de los profesionales argentinos consultados ya incorpora herramientas de inteligencia artificial a sus procesos de formación.
Con ese porcentaje, Argentina comparte el primer lugar con Polonia, mientras que Estados Unidos y Japón registraron un 85%, los valores más bajos entre los países incluidos en la investigación.
El resultado refleja un cambio profundo en los hábitos de aprendizaje, particularmente entre quienes buscan capacitarse, mejorar su desempeño laboral o adquirir conocimientos para acceder a nuevas oportunidades.
Sin embargo, el estudio también dejó una advertencia importante: utilizar inteligencia artificial no significa necesariamente aprender mejor.
El 93% la utiliza, pero aparece una dificultad preocupante
Uno de los resultados más llamativos del relevamiento es que el 59% de los profesionales argentinos encuestados reconoció haber tenido dificultades para aplicar en situaciones reales una habilidad que había aprendido.
El porcentaje supera en diez puntos al promedio internacional, que alcanzó el 49%.
Además, Argentina presentó el nivel más alto de dificultades de aplicación entre los mercados analizados.
Este contraste plantea una pregunta central: ¿de qué sirve acceder rápidamente a información si después resulta complicado utilizarla para resolver problemas concretos?
La investigación identifica este fenómeno como una brecha entre la sensación de progreso que experimentan las personas mientras estudian y su capacidad de demostrar ese aprendizaje en la práctica.
El problema no es exclusivo de la inteligencia artificial, pero adquiere mayor importancia debido a la velocidad con la que estas herramientas se están incorporando a la formación profesional.
Qué buscan aprender los argentinos con inteligencia artificial
La utilización de estas herramientas se concentra principalmente en conocimientos relacionados con el empleo y el desarrollo profesional.
Entre las áreas de mayor interés identificadas por el estudio aparecen:
- Ciencia de datos e inteligencia artificial: 29%.
- Idiomas extranjeros para el trabajo: 24%.
- Marketing y marketing digital: 22%.
- Finanzas y contabilidad: 19%.
- Economía: 15%.
Estos resultados muestran que los profesionales no utilizan la tecnología únicamente para buscar información general.
También recurren a ella para desarrollar competencias que podrían mejorar sus posibilidades de crecimiento laboral.
Desde aprender un idioma hasta comprender herramientas financieras o adquirir conocimientos sobre marketing, la inteligencia artificial se está convirtiendo en un recurso de consulta y capacitación.
Por qué cada vez más trabajadores recurren a estas herramientas
El informe encontró que las principales motivaciones están directamente relacionadas con la necesidad de mantenerse vigentes en un mercado laboral cambiante.
En Argentina, el 36% de los profesionales consultados afirmó que busca aprender para mejorar su desempeño en el puesto de trabajo que ocupa actualmente.
Otro 33% señaló que su principal objetivo es mantenerse competitivo frente a las nuevas exigencias laborales.
También aparecen motivaciones como acceder a puestos de mayor responsabilidad, iniciar emprendimientos o desarrollar actividades independientes.
Estos resultados reflejan una transformación en la relación entre tecnología, conocimiento y trabajo.
La posibilidad de obtener explicaciones, practicar habilidades y consultar información en cualquier momento facilita el acceso a recursos que anteriormente podían requerir cursos presenciales o mayores inversiones.
No obstante, disponer de estas herramientas no garantiza por sí mismo una capacitación suficiente.
Solo el 33% recibe apoyo económico de su empleador
Otro resultado relevante de la investigación está relacionado con la inversión empresarial en capacitación.
En Argentina, apenas el 33% de los profesionales encuestados indicó que su formación es financiada total o parcialmente por la empresa donde trabaja.
El promedio internacional alcanzó el 51%.
Esto coloca a Argentina entre los mercados analizados con menor participación de los empleadores en el financiamiento de la formación profesional.
Frente a esta situación, muchos trabajadores deben buscar alternativas para continuar aprendiendo.
El 30% de los argentinos consultados manifestó que financia su capacitación por cuenta propia, mientras que el 36% utiliza exclusivamente recursos gratuitos.
La disponibilidad de herramientas digitales permite ampliar las posibilidades de aprendizaje, pero también demuestra que una parte importante del esfuerzo económico recae sobre los propios trabajadores.
Los profesionales de mayor responsabilidad utilizan IA con más frecuencia
La investigación también encontró diferencias importantes según la posición laboral de los participantes.
En el conjunto de países relevados, el 47% de los directivos de mayor nivel utiliza inteligencia artificial diariamente para aprender.
Entre los responsables de gestión intermedia y niveles iniciales de conducción, la proporción baja al 35%.
En los trabajadores sin responsabilidades de dirección, el uso diario alcanza el 31%.
Los resultados indican que la utilización de inteligencia artificial para adquirir conocimientos no es uniforme.
Las diferencias pueden estar relacionadas con las exigencias profesionales, la necesidad de tomar decisiones y la disponibilidad de recursos para capacitarse.
Los jóvenes utilizan más tecnología, pero también enfrentan dificultades
La Generación Z aparece entre los grupos más familiarizados con la inteligencia artificial.
A nivel internacional, el 92% de los profesionales de esta generación incluidos en el estudio declaró utilizarla para aprender.
Sin embargo, también registra dificultades importantes para transformar el tiempo dedicado al aprendizaje en resultados concretos.
El 71% de los integrantes de la Generación Z expresó que, en ocasiones, dedica mucho tiempo a aprender sin sentir una mejora suficiente.
Entre los participantes de la Generación X, el porcentaje fue del 56%.
Además, el 57% de los más jóvenes reconoció dificultades para aplicar conocimientos adquiridos en situaciones reales, frente al 40% de los integrantes de la Generación X.
Estos resultados sugieren que tener mayor familiaridad con las herramientas digitales no garantiza una mejor capacidad para utilizar los conocimientos en la práctica.
¿La inteligencia artificial reemplazará a los profesores?
Uno de los puntos destacados del estudio está relacionado con el papel de las personas en los procesos de aprendizaje.
A pesar de la creciente utilización de inteligencia artificial, el 75% de los profesionales encuestados a nivel internacional manifestó que prefiere una formación que combine tecnología y experiencia humana.
La investigación también reveló que una amplia mayoría considera conveniente que la inteligencia artificial funcione como una herramienta de apoyo, en lugar de asumir completamente la conducción del aprendizaje.
Esto significa que los sistemas digitales pueden facilitar explicaciones, ejercicios y acceso a información, pero la experiencia de docentes, especialistas y capacitadores sigue siendo valorada.
El desafío está en combinar ambas posibilidades para lograr que los conocimientos adquiridos puedan utilizarse en el trabajo y en situaciones cotidianas.
Qué significa este cambio para San Luis y Villa Mercedes
La incorporación de inteligencia artificial también representa un desafío para los trabajadores, estudiantes y emprendedores de la provincia de San Luis.
En ciudades como San Luis Capital y Villa Mercedes, donde conviven actividades comerciales, industriales, educativas y de servicios, estas herramientas ofrecen nuevas posibilidades para acceder a conocimientos y mejorar procesos de trabajo.
Por ejemplo, pueden utilizarse como apoyo para aprender idiomas, organizar un emprendimiento, comprender contenidos técnicos, desarrollar estrategias comerciales o practicar habilidades digitales.
Sin embargo, las conclusiones del estudio internacional también dejan una advertencia para quienes comienzan a utilizarlas.
No alcanza con obtener respuestas rápidas o completar ejercicios mediante inteligencia artificial.
El verdadero aprendizaje requiere comprender los contenidos, verificar la información y desarrollar la capacidad de resolver problemas sin depender permanentemente de una herramienta.
Es importante aclarar que el informe no presenta resultados específicos de San Luis o Villa Mercedes. Los datos corresponden a profesionales argentinos incluidos en una investigación internacional.
El gran desafío: aprender de verdad y no solamente obtener respuestas
La expansión de la inteligencia artificial está modificando el acceso al conocimiento a una velocidad extraordinaria.
A nivel internacional, el 76% de los profesionales consultados afirmó dedicar actualmente más tiempo a aprender que dos años atrás.
Sin embargo, el 52% reconoció que ese mayor esfuerzo no siempre se traduce en mejores resultados.
La situación obliga a reconsiderar qué significa realmente capacitarse.
Obtener información resulta cada vez más sencillo, pero convertirla en habilidades que puedan aplicarse en una empresa, un comercio, una profesión o un emprendimiento continúa siendo un desafío.
Argentina comparte el liderazgo en utilización de inteligencia artificial para aprender, con un 93% de adopción entre los profesionales encuestados. Pero también enfrenta un problema central: el 59% reconoce dificultades para trasladar lo aprendido a situaciones reales.
La conclusión es clara: el futuro de la capacitación no dependerá solamente de utilizar más tecnología, sino de aprender a aprovecharla para desarrollar conocimientos verdaderamente útiles.
Redacción InfoVidaSanLuis
