Los bombardeos de Israel en Líbano dejaron al menos 89 muertos en Beirut en medio del alto al fuego entre Estados Unidos e Irán.
Una nueva escalada de violencia sacude al Medio Oriente tras un masivo operativo militar de Israel en Líbano, donde se bombardearon más de 100 objetivos en pocos minutos. Los ataques, concentrados principalmente en Beirut, dejaron al menos 89 muertos y más de 700 heridos, según informaron autoridades locales, en una de las jornadas más violentas del conflicto reciente.
La ofensiva, denominada “Oscuridad eterna”, incluyó el lanzamiento de unas 160 bombas en apenas 10 minutos. Las explosiones generaron escenas de caos y desesperación en la capital libanesa, con columnas de humo, edificios dañados y civiles intentando escapar en medio de la destrucción provocada por los ataques aéreos israelíes.
El ataque ocurre en un contexto de alta tensión internacional, pocas horas después de anunciarse un alto al fuego entre Estados Unidos e Irán, lo que aumenta la incertidumbre en la región. Sin embargo, el Gobierno israelí aclaró que esta tregua no incluye al frente con Hezbollah en Líbano, manteniendo activos los operativos militares en ese territorio.
Desde el Líbano denunciaron que los bombardeos impactaron en zonas civiles densamente pobladas, agravando la crisis humanitaria que ya afecta a más de un millón de desplazados. Mientras tanto, crecen los pedidos internacionales para frenar la escalada y avanzar hacia un alto al fuego total en Medio Oriente, en un escenario cada vez más complejo y con múltiples frentes abiertos.
El saldo preliminar habla de al menos 89 muertos y 722 heridos, en lo que las autoridades calificaron como “una peligrosa escalada”. Aún no se conocen cifras definitivas y se espera que aumenten, dado que varios de los ataques se produjeron en áreas densamente pobladas y comerciales, lo que incrementa el riesgo de un número mayor de víctimas civiles.

