El estreno de la serie de Moria Casán desató una pelea inesperada. Lali Espósito acusó a Marcelo Polino de mentir “de mala leche”, el periodista respondió con dureza y apareció Javier Milei en medio de la discusión. Moria, Fátima Florez y hasta Netflix terminaron involucrados en un escándalo que explotó en las últimas horas.
Primero, una aclaración importante: la polémica que explotó este 19 de agosto es entre Lali Espósito y Marcelo Polino, no entre Tini Stoessel y Polino. El conflicto tomó fuerza después del estreno de la serie Moria, de Netflix, cuando el periodista habló públicamente sobre una supuesta actitud de Lali durante la grabación del capítulo final.
Todo comenzó cuando Marcelo Polino, mientras reemplazaba a Moria Casán en La mañana con Moria, aseguró que durante la filmación del episodio final los amigos más cercanos de la diva estuvieron reunidos en un mismo espacio, pero que Lali habría permanecido en otro lugar. Según su versión, la cantante no habría querido compartir ese momento con el grupo y Polino vinculó la situación con una vieja “pica” personal entre ambos.
Las palabras cayeron como una bomba porque Polino y Lali habían tenido durante años una relación cercana. El periodista recordó que llegó a considerarse “padrino” del fandom de la artista y afirmó que el vínculo se quebró cuando comenzó a sentirse desplazado. También mencionó que durante su etapa vinculada a La Voz Argentina la había invitado a participar de su programa y, según él, ella nunca encontró tiempo para hacerlo.
La respuesta de Lali Espósito fue inmediata y durísima. A través de mensajes enviados a Ángel de Brito y reproducidos en LAM, negó haber estado aislada durante la grabación y sostuvo que existen horarios, fotografías y contenidos capaces de demostrarlo. Luego fue mucho más fuerte contra Polino: calificó lo ocurrido como una “gran maldad” y aseguró que el periodista “miente de mala leche”.
Pero el enfrentamiento dio un giro todavía más explosivo cuando apareció la política. Lali deslizó que detrás de las críticas de Polino podría existir una cuestión relacionada con Javier Milei y la cercanía laboral y personal que el periodista mantiene con Fátima Florez, expareja del Presidente. La cantante incluso hizo una referencia irónica al apodo que Milei utilizó años atrás para atacarla públicamente.
Polino reaccionó y negó categóricamente esa interpretación. Según explicó, su alejamiento de Lali comenzó en 2021, antes de que Javier Milei fuera diputado nacional. “No me quieras meter en la grieta”, planteó en su descargo, insistiendo en que el problema nació por cuestiones personales y profesionales y no por diferencias ideológicas.
Hay un dato que permite entender por qué igualmente apareció la discusión política: después del enfrentamiento público que Lali y Milei mantuvieron desde 2023, Polino había cuestionado algunas posiciones de la cantante y había sostenido que ella había iniciado aquella confrontación al expresarse públicamente después de las PASO. Por eso, para Lali y algunos panelistas televisivos, aquel antecedente volvió a cobrar importancia.
Sin embargo, con la información comprobada hasta ahora, no puede afirmarse que el origen de la pelea sea político. Polino sostiene que el quiebre comenzó en 2021 y Lali interpreta que las críticas actuales podrían tener un componente político. Son dos versiones enfrentadas y ninguna prueba pública demuestra que Milei haya intervenido directa o indirectamente en este nuevo conflicto.
¿Por qué dicen que “le soltaron la mano” a Polino?
La frase comenzó a tomar fuerza porque algunas de las personas y figuras que quedaron involucradas no respaldaron públicamente las críticas del periodista contra Lali. Una de ellas fue la propia Moria Casán, protagonista de la serie que originó todo. Después de las declaraciones de Polino, Moria compartió en sus redes un video de Lali hablando de ella y acompañó la publicación con un afectuoso mensaje hacia la cantante.
Ese gesto fue interpretado por distintos medios como una forma de Moria de marcar distancia de las críticas de Polino. Además, Casán ya había rechazado previamente la versión de que estuviera peleada con Lali y explicó que la organización de las invitaciones al estreno también estaba en manos de Netflix. La propia Lali, por su parte, expresó públicamente su admiración y cariño por Moria.
También quedó en el centro Fátima Florez, amiga y compañera laboral de Polino y expareja de Javier Milei. Pero lejos de alimentar una teoría política, Fátima fue contundente: dijo que no cree que la pelea esté relacionada con “la grieta”, aseguró que con Polino no conversa de política y elogió abiertamente a Lali, a quien definió como una artista que admira.
Incluso Netflix Argentina terminó metiéndose indirectamente en medio del escándalo. La cuenta oficial de la plataforma publicó imágenes de Moria y Lali juntas tomadas de la serie y acompañó el material con un mensaje que varios medios interpretaron como un “palito” en medio de la controversia. Lali respondió al posteo con un corazón.
Por eso empezó a circular la idea de que “le soltaron la mano a Polino”. Pero esa frase debe entenderse como una interpretación mediática y no como un hecho formal: hasta ahora Moria no anunció una ruptura con Polino, Fátima continúa definiéndolo como amigo y Netflix no emitió ningún comunicado contra el periodista. Lo que sí ocurrió es que ninguna de esas intervenciones públicas acompañó la teoría más dura que Polino planteó sobre Lali.
Además, el propio Polino volvió a defender su versión y aseguró que simplemente relató lo que, según él, ocurrió durante la filmación. Insistió en que el conflicto viene desde hace años y le pidió públicamente a Lali que, si quiere aclarar diferencias personales, se comunique directamente con él.
Así, una discusión que parecía comenzar como un viejo pase de facturas del mundo del espectáculo terminó mezclando a Lali, Polino, Moria Casán, Fátima Florez, Netflix y hasta Javier Milei. La pelea política existe como interpretación de una de las partes, pero el origen documentado del distanciamiento, según Polino, es bastante anterior.
Por estas horas no hay reconciliación. Lali sostiene que Polino mintió; Polino mantiene su relato y niega motivaciones políticas; Moria respaldó públicamente a Lali y Fátima rechazó que Javier Milei tenga algo que ver con el conflicto. Un viejo vínculo terminó convertido en una guerra mediática que cruzó espectáculo y política y que, lejos de apagarse, todavía sigue generando repercusiones.
Redacción InfoVidaSanLuis
