Un equipo de científicos argentinos alcanzó un avance histórico al lograr el nacimiento del primer cerdo clonado y modificado genéticamente de América Latina para investigaciones sobre xenotrasplantes. El desarrollo podría abrir una nueva etapa en la lucha contra la falta de órganos para trasplantes.
La ciencia argentina volvió a ubicarse en la primera plana internacional con un logro sin precedentes. Investigadores de la Universidad de Buenos Aires (UBA), junto al Instituto de Investigaciones Biotecnológicas de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) y la empresa de base tecnológica CrofaBiotech, anunciaron el nacimiento del primer cerdo clonado y modificado genéticamente de América Latina destinado a investigaciones sobre trasplantes de órganos en seres humanos.
El proyecto representa un importante paso para el desarrollo de los llamados xenotrasplantes, una técnica que consiste en utilizar células, tejidos u órganos de animales para tratar pacientes humanos. Este tipo de investigaciones busca ofrecer una solución a uno de los principales problemas de la medicina moderna: la escasez de órganos disponibles para trasplantes.
El nacimiento del animal fue posible gracias a la aplicación de técnicas avanzadas de edición genética y clonación, desarrolladas íntegramente por especialistas argentinos. Los científicos lograron modificar genes específicos del cerdo para disminuir el rechazo que normalmente genera el sistema inmunológico humano cuando entra en contacto con órganos provenientes de otra especie.
El trabajo fue realizado en la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UBA, donde se llevan adelante proyectos de investigación vinculados con la biotecnología y la medicina regenerativa. Los investigadores destacaron que este avance coloca a la Argentina entre los países que lideran este tipo de desarrollos científicos.
Un paso clave para combatir la falta de órganos
Uno de los mayores desafíos de los xenotrasplantes es evitar que el organismo humano rechace inmediatamente el órgano implantado. Para superar esa barrera, el equipo científico modificó genes relacionados con la respuesta inmunológica, reduciendo las posibilidades de incompatibilidad entre ambas especies.
Los especialistas explicaron que el objetivo no es realizar trasplantes de manera inmediata, sino generar conocimiento científico que permita avanzar con seguridad en futuras aplicaciones clínicas. Antes de llegar a pacientes humanos, deberán completarse numerosos estudios preclínicos, ensayos de laboratorio y evaluaciones de organismos reguladores nacionales e internacionales.
En distintos países ya existen investigaciones similares, e incluso algunos pacientes recibieron experimentalmente órganos de cerdos modificados genéticamente. Sin embargo, el nacimiento logrado por el equipo argentino marca el primer antecedente de este tipo en América Latina y posiciona a la ciencia nacional dentro de un campo altamente competitivo a nivel mundial.
Los investigadores remarcaron que el proyecto fue desarrollado respetando estrictos protocolos de bioseguridad, bienestar animal y normas éticas vigentes, además de contar con la participación de especialistas en genética, veterinaria, biología molecular, reproducción animal e inmunología.
Un avance que proyecta a la ciencia argentina
El consorcio científico integrado por la UBA, la UNSAM y CrofaBiotech destacó que este logro demuestra la capacidad del sistema científico argentino para desarrollar tecnologías de alto impacto internacional. El proyecto combina investigación pública con innovación privada, un modelo que busca acelerar la transferencia del conocimiento hacia futuras aplicaciones médicas.
Los especialistas consideran que este avance podría contribuir, en el futuro, a reducir la larga lista de pacientes que esperan un órgano compatible para salvar o mejorar su calidad de vida. No obstante, aclararon que todavía queda un importante camino de investigación antes de que esta tecnología pueda utilizarse de manera habitual en hospitales.
El nacimiento de este primer cerdo modificado genéticamente constituye un hito para la biotecnología argentina, fortalece el desarrollo de la medicina regenerativa y posiciona al país como un referente regional en investigaciones de alta complejidad vinculadas con los trasplantes de órganos.
Redacción InfoVidaSanLuis

