El presidente Masoud Pezeshkian afirmó que su país atraviesa una guerra “económica, militar y de seguridad” mientras Washington prepara nuevas sanciones. Teherán advirtió que considerará “enemigo” a cualquier país que se sume a la ofensiva económica estadounidense.
La tensión volvió a subir este domingo entre Irán y Estados Unidos. El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, aseguró que la República Islámica enfrenta una “guerra económica, militar y de seguridad a gran escala”, en momentos en que Washington prepara una nueva ofensiva de sanciones contra Teherán. Sus declaraciones fueron transmitidas por la televisión iraní y recogidas por la agencia estatal IRNA.
Pezeshkian reconoció además que la población atraviesa serios problemas económicos y aseguró que su Gobierno intenta superar las dificultades mientras el país soporta una presión internacional cada vez mayor. El mandatario sostuvo que Irán continúa resistiendo pese a lo que calificó como una guerra desigual.
La nueva escalada llega cuando el Gobierno estadounidense anticipa un endurecimiento de las medidas contra la economía iraní. El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, adelantó que Washington prepara lo que describió como “las sanciones más duras de la historia” contra Irán, dentro de una estrategia destinada a incrementar el aislamiento económico del país.
El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán se acerca a los seis meses y ha dejado importantes daños humanos, militares y económicos. Las hostilidades comenzaron el 28 de febrero, mientras el tránsito petrolero por el estratégico estrecho de Ormuz se redujo drásticamente y el precio internacional del crudo sufrió fuertes movimientos por el temor a nuevas interrupciones.
Irán advierte a los países que acompañen las sanciones
La advertencia más fuerte llegó desde el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán. Su secretario, Mohsen Rezaei, pidió a los países vecinos que no participen de la ofensiva económica promovida por Washington y afirmó que aquellos que lo hagan serán considerados “enemigos” de Irán.
Rezaei fue incluso más lejos y señaló que Teherán podría responder contra intereses de los países que colaboren activamente con las medidas estadounidenses. Las declaraciones aumentaron la preocupación en una región donde numerosas economías dependen del transporte de petróleo y gas a través del golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz.
El Gobierno estadounidense busca que otros países reduzcan o directamente corten sus vínculos comerciales con Irán. Las nuevas sanciones podrían incluir medidas contra empresas y Estados que continúen realizando negocios con Teherán, especialmente relacionados con la venta de petróleo y operaciones financieras internacionales.
El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, respondió que las nuevas sanciones muestran, según la visión de Teherán, la “desesperación” de Washington. A pesar del fuerte cruce verbal, Araghchi sostuvo que todavía existe espacio para alcanzar una solución mediante un diálogo basado en el respeto mutuo.
Una economía golpeada y una negociación que no avanza
La guerra y las sanciones están teniendo un fuerte impacto sobre la vida cotidiana de los iraníes. Informes recientes describen subas aceleradas de precios, pérdida del poder adquisitivo, problemas laborales y una fuerte depreciación de la moneda, en medio de crecientes dificultades para que las familias puedan afrontar productos básicos.
Pezeshkian viene planteando públicamente la necesidad de buscar una salida diplomática. Dos días antes de sus últimas declaraciones sostuvo que había llegado el momento de intentar terminar el conflicto desde una “posición de fuerza”, mientras defendió el memorándum alcanzado anteriormente entre Washington y Teherán como una posible base para retomar las conversaciones.
Ese entendimiento, alcanzado en junio con la mediación de Pakistán y Qatar, permitió frenar temporalmente las hostilidades y abrió la posibilidad de negociar un acuerdo definitivo. Sin embargo, las conversaciones quedaron estancadas por diferencias relacionadas con la aplicación de lo pactado y con la navegación por el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del planeta.
La situación es seguida con atención en todo el mundo porque cualquier nueva escalada en el Medio Oriente puede impactar sobre los mercados internacionales de petróleo. Para países alejados del conflicto, incluida Argentina, una suba prolongada del crudo puede terminar influyendo sobre costos de energía, transporte y distintos sectores de la economía, por lo que lo que ocurra entre Irán, Estados Unidos e Israel seguirá teniendo repercusión mucho más allá de la región.
El estrecho de Ormuz vuelve a estar en el centro del conflicto
El estrecho de Ormuz es uno de los puntos más sensibles de esta crisis. Por allí circulaba normalmente una parte fundamental del petróleo y del gas comercializado a nivel mundial, pero el conflicto produjo una reducción muy importante del tráfico marítimo y aumentó la incertidumbre sobre el abastecimiento energético internacional.
En los últimos días, las autoridades iraníes volvieron a advertir que podrían aplicar restricciones adicionales al paso de embarcaciones si aumenta la presión estadounidense. Al mismo tiempo, Teherán permitió el tránsito de algunos barcos petroleros iraquíes, una señal de que el paso por la zona está siendo administrado de manera selectiva.
Mientras Washington apuesta por incrementar la presión económica, dentro del Gobierno iraní existen sectores que impulsan retomar las negociaciones y otros que defienden una postura de mayor resistencia frente a Estados Unidos. Esa disputa interna se produce mientras millones de iraníes sienten cada vez con mayor fuerza las consecuencias económicas del conflicto.
Por ahora no existe un acuerdo definitivo que permita cerrar la guerra. La combinación de nuevas sanciones, amenazas iraníes, tensión militar y dificultades para reactivar la diplomacia mantiene abierto uno de los conflictos internacionales más delicados de 2026 y vuelve a poner al Medio Oriente en el centro de la atención mundial.
Redacción InfoVidaSanLuis
