Luis aseguró que la familia reconstruyó por sus propios medios el último recorrido de la joven asesinada en Mar del Plata. También expresó dudas sobre el hombre que la trasladó hasta Punta Mogotes y cuestionó la primera respuesta policial.
La investigación por el femicidio de Johana Mailén Antonich sumó en las últimas horas el fuerte testimonio de Luis, tío de la joven encontrada asesinada en un sector del balneario Punta Cantera, en la zona sur de Mar del Plata. El hombre contó cómo la familia inició una desesperada búsqueda y reveló audios intercambiados con quien habría trasladado a su sobrina hasta el lugar.
La víctima tenía 24 años, según la información difundida por fuentes judiciales y medios marplatenses, aunque en las primeras publicaciones también fue mencionada como una joven de 25. Era madre de dos niñas, de 1 y 6 años, y había salido de su vivienda tras ser convocada mediante redes sociales para una supuesta entrevista laboral.
De acuerdo con la reconstrucción inicial, Johana había visto una propuesta de trabajo en Facebook y debía presentarse en un balneario ubicado entre Punta Mogotes y Waikiki. Antes del encuentro le habrían solicitado una fotografía personal para confeccionar un supuesto carnet laboral.
La joven dejó a sus hijas al cuidado de familiares y fue trasladada desde el barrio Las Heras hasta la zona costera. Cuando pasaron las horas sin que regresara ni respondiera los mensajes, sus familiares comenzaron a buscarla y trataron de establecer quién la había llevado hasta el lugar.
Los audios que ahora analiza la Justicia
Luis relató que consiguió comunicarse con el hombre que había trasladado a Johana. En uno de los audios difundidos durante una entrevista con A24, el conductor afirmó que no había realizado un viaje comercial y sostuvo que estaba conociendo a la joven y que ambos estaban “enganchados”.
Según ese mismo mensaje, Johana le habría dicho que tenía una entrevista entre las 19:00 y las 21:00, aunque después le comunicó que debía llegar antes porque supuestamente se realizaría un evento. El tío explicó que comenzó a desconfiar de esa versión y aseguró que luego el hombre lo bloqueó.
Hasta el momento, la Justicia no informó que el conductor esté imputado ni confirmó que tenga responsabilidad en el crimen. Sus dichos y los audios quedaron incorporados como elementos que deberán ser analizados junto con los teléfonos, las comunicaciones y las cámaras de seguridad.
La familia también cuestionó la respuesta inicial de la Policía. Fuentes oficiales citadas por medios locales señalaron que los allegados fueron primero a la Comisaría 16ª, pero se retiraron mientras el personal atendía otra denuncia y regresaron más tarde para formalizar la averiguación de paradero.
La familia llegó hasta el balneario y encontró una situación sospechosa
Luis explicó que fueron los propios familiares quienes recorrieron galpones, sectores abandonados y las instalaciones del predio donde Johana había sido vista por última vez. Al llegar a la zona de los serenos, notaron nervioso a uno de los hombres y decidieron regresar para revisar nuevamente el lugar.
Cuando volvieron, observaron a dos personas quemando objetos dentro de un recipiente. Los sospechosos intentaron escapar al advertir la presencia policial, pero fueron detenidos cuando buscaban ocultarse en las inmediaciones del parador Waikiki.
Los investigadores identificaron a los detenidos como Agustín Nicolás Díaz Bartolomé, de 26 años, y José Luis Aquino, de 27. Ambos serían serenos o cuidadores del predio y quedaron a disposición del fiscal Carlos Russo, titular de la Unidad Funcional de Instrucción N.º 7.
Durante las primeras actuaciones se secuestraron prendas con manchas que serían de sangre y se constataron lesiones en los rostros de los sospechosos, compatibles de manera preliminar con una posible resistencia de la víctima. Estas circunstancias deberán ser confirmadas mediante peritajes científicos.
El lugar donde encontraron a Johana
El cuerpo de Johana fue localizado detrás de una precaria casilla utilizada por los serenos, en un sector interno de servicios con escasa circulación y difícil visibilidad desde la playa y los espacios públicos del balneario.
La joven fue encontrada parcialmente enterrada, con sus manos y pies atados y con signos de golpes y heridas provocadas por un arma blanca. La autopsia y los estudios complementarios serán fundamentales para determinar la causa precisa de la muerte y establecer si sufrió otras agresiones.
Personal de la Policía Científica realizó relevamientos fotográficos y planimétricos, tomó muestras biológicas y examinó herramientas, sogas, prendas y otros elementos hallados en el lugar. También se busca determinar quién publicó la falsa oferta laboral y desde qué cuenta se comunicaron con la víctima.
El tío sostuvo que Johana había salido en busca de una oportunidad para mantener a sus hijas y resumió el dolor familiar al señalar que “le pasó lo que le pasó por tratar de llenar la olla”. Mientras avanza la causa, los investigadores analizan los audios, los teléfonos y los movimientos de todas las personas que tuvieron contacto con ella antes del crimen.
Redacción InfoVidaSanLuis
