El presidente estadounidense aseguró que el memorándum de entendimiento con Irán «terminó» y confirmó una nueva ofensiva militar. En paralelo, se reportaron explosiones en varias ciudades del sur del país asiático, lo que reavivó la tensión en Medio Oriente.
El frágil escenario de diálogo entre Estados Unidos e Irán sufrió un nuevo quiebre este miércoles luego de que el presidente Donald Trump anunciara que el memorándum de entendimiento firmado semanas atrás «terminó» y advirtiera que las fuerzas estadounidenses retomarán los ataques contra objetivos iraníes. La declaración fue realizada durante la cumbre de la OTAN en Ankara y marca un fuerte cambio en la estrategia diplomática que se había intentado impulsar para reducir el conflicto.
El entendimiento había sido presentado apenas 22 días antes como una vía para abrir negociaciones y disminuir las hostilidades. Sin embargo, Trump sostuvo que las conversaciones no avanzaron y aseguró que ya no existen condiciones para continuar con ese proceso. Además, anticipó que responderá con mayor dureza ante cualquier acción que considere una amenaza para los intereses estadounidenses en la región.
Pocas horas después de esas declaraciones comenzaron a conocerse reportes de explosiones en las ciudades costeras de Bandar Abbas y Sirik, dos puntos estratégicos ubicados sobre el estrecho de Ormuz. Medios iraníes también informaron interrupciones en el suministro eléctrico en distintos sectores mientras los sistemas de defensa aérea eran activados ante presuntos ataques.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó el inicio de una nueva serie de operaciones militares, indicando que los ataques buscan reducir la capacidad de Irán para amenazar la navegación comercial y la seguridad marítima en una de las rutas energéticas más importantes del planeta.
La escalada ocurre luego de varios incidentes registrados en el estrecho de Ormuz, donde Washington responsabiliza a Teherán por acciones contra embarcaciones comerciales. Como parte de las nuevas medidas, la administración estadounidense también decidió revocar licencias que permitían determinadas operaciones petroleras iraníes, endureciendo nuevamente las sanciones económicas.
Mientras tanto, las autoridades iraníes condenaron los nuevos bombardeos y sostuvieron que responderán a cualquier agresión contra su territorio. Aunque hasta el momento no se difundió un balance oficial sobre víctimas o daños materiales, la comunidad internacional observa con preocupación la rápida escalada del conflicto, ya que un agravamiento de la situación podría afectar el comercio mundial, el precio internacional del petróleo y la estabilidad de todo Medio Oriente.
Redacción InfoVidaSanLuis

