Las apuestas online entre adolescentes se convirtieron en una problemática creciente en Argentina. Datos oficiales muestran que más de uno de cada cuatro estudiantes secundarios apostó dinero durante el último año y que el celular se transformó en la principal puerta de entrada. El Gobierno nacional acaba de reforzar el abordaje de la ludopatía como un problema de salud pública.
Las apuestas online dejaron de ser un fenómeno limitado a los adultos. Hoy los sitios de juego, las apuestas deportivas y los casinos virtuales pueden estar disponibles las 24 horas desde un teléfono celular, una realidad que preocupa cada vez más a familias, docentes y especialistas. El propio Gobierno nacional reconoce oficialmente el crecimiento de las apuestas deportivas en entornos digitales y advierte que su accesibilidad entre niños y adolescentes puede derivar en conductas problemáticas que afecten su vida familiar, social y escolar.
El dato más contundente surge del Séptimo Estudio Nacional sobre Consumo de Sustancias Psicoactivas en Estudiantes de Enseñanza Secundaria 2025, elaborado por el Observatorio Argentino de Drogas de SEDRONAR. El relevamiento determinó que el 26,2% de los estudiantes secundarios apostó dinero al menos una vez durante los doce meses anteriores a la encuesta. Es decir, prácticamente uno de cada cuatro alumnos participó de algún juego con dinero.
Internet aparece claramente como la modalidad dominante. El mismo estudio oficial señala que el 20,5% de los estudiantes realizó apuestas online, mientras que un 12% declaró haber apostado de manera presencial. Entre los varones, las apuestas por internet alcanzaron al 28,6%, frente al 12,8% registrado entre las mujeres.
La investigación tuvo una dimensión nacional: fueron encuestados 117.833 estudiantes de 1.085 escuelas secundarias, con una muestra representativa de más de 2,18 millones de alumnos. El relevamiento tuvo representación nacional y provincial en las jurisdicciones participantes, lo que convierte a estos números en uno de los principales datos oficiales disponibles actualmente para dimensionar la problemática.
El contacto con las apuestas comienza cada vez más temprano
Uno de los aspectos que genera mayor preocupación es la edad de inicio. Entre los estudiantes que realizaron apuestas online durante el último año, la primera experiencia ocurrió, en promedio, alrededor de los 14 años. Pero la edad que apareció con mayor frecuencia como comienzo de las apuestas digitales fue todavía menor: 13 años.
Además, el informe de SEDRONAR muestra que una parte de los adolescentes comenzó incluso antes. Entre quienes apostaron por internet, aproximadamente el 14% de los varones y el 12% de las mujeres dijo haber comenzado a los 12 años o antes. Esto confirma que el contacto con el juego puede producirse varios años antes de alcanzar la mayoría de edad.
Los resultados coinciden con Kids Online Argentina 2025, investigación de UNICEF y UNESCO realizada sobre más de 5.900 niñas, niños y adolescentes. Ese estudio determinó que el 24% de los adolescentes de entre 12 y 17 años apostó dinero online alguna vez. Además, el 61% conoce a alguien que realizó apuestas por internet y el 47% conoce plataformas destinadas al juego.
Es importante hacer una diferencia: haber apostado dinero no significa automáticamente tener ludopatía. La ludopatía implica pérdida de control sobre la conducta de juego, persistencia pese a las consecuencias negativas y afectación de distintos aspectos de la vida. Sin embargo, el aumento de la exposición y la temprana participación de menores encendieron las alarmas oficiales por el riesgo de desarrollar un juego problemático o compulsivo. El Gobierno definió formalmente esas características en el reciente Decreto 771/2026.
Cambios de conducta, deudas y bajo rendimiento: las señales de alerta
El Ministerio de Capital Humano advierte que existen algunos cambios que las familias deberían observar. Entre las señales de alerta de la ludopatía adolescente aparecen irritabilidad, modificaciones bruscas de conducta, dificultades para dormir, aislamiento, bajo rendimiento escolar, preocupación excesiva por resultados deportivos y movimientos de dinero sin explicación en billeteras virtuales.
El acceso al dinero digital es otro punto central. Las billeteras virtuales, las transferencias inmediatas y los celulares permiten que una apuesta pueda hacerse en segundos y sin necesidad de ingresar físicamente a un casino. UNICEF sostiene además que muchas de las primeras experiencias de los adolescentes están vinculadas con las apuestas deportivas, especialmente el fútbol.
La publicidad y las redes sociales también forman parte del problema. Los adolescentes pueden encontrarse con promociones de apuestas mientras miran partidos, consumen contenido deportivo, siguen influencers o navegan por distintas plataformas. Por eso, los organismos especializados recomiendan conversar sobre la falsa idea del “dinero fácil”, explicar que apostar implica riesgo de pérdida y prestar especial atención al uso del dinero digital por parte de menores.
En Argentina, los menores de 18 años no pueden participar legalmente en juegos de azar. Sin embargo, organismos oficiales advierten que algunos adolescentes consiguen ingresar utilizando información o perfiles de adultos, mientras que las plataformas ilegales pueden tener controles de edad insuficientes o prácticamente inexistentes.
El Gobierno incorporó la ludopatía entre las responsabilidades de Salud
La preocupación llegó en los últimos días a una nueva instancia institucional. El 20 de agosto de 2026, mediante el Decreto 771/2026, el Poder Ejecutivo modificó las competencias del Ministerio de Salud y estableció expresamente que deberá intervenir en la prevención, concientización, capacitación, investigación y abordaje integral de la ludopatía vinculada con juegos de azar y apuestas. La norma fue publicada en el Boletín Oficial el 21 de agosto.
En los fundamentos del decreto, el Gobierno utilizó precisamente los resultados del estudio nacional de SEDRONAR y señaló que los datos muestran la “creciente relevancia” de las conductas vinculadas al juego y las apuestas entre estudiantes secundarios. También remarcó la necesidad de fortalecer la prevención, las campañas de concientización, la investigación y los dispositivos especializados de asistencia.
El Ejecutivo ya había enviado al Congreso, en mayo de 2026, un Proyecto de Ley de Prevención de Ludopatía y Regulación de Juegos de Azar en Línea. La iniciativa propone mayores controles para impedir el ingreso de menores, restricciones sobre las transferencias desde cuentas vinculadas a chicos, medidas contra plataformas ilegales y límites para la publicidad relacionada con las apuestas.
Para las familias de todo el país, incluidas las de San Luis y Villa Mercedes, el desafío ya está instalado. Los números oficiales muestran que apostar dinero durante la adolescencia dejó de ser una conducta excepcional. Frente a celulares, billeteras virtuales y plataformas disponibles permanentemente, especialistas y organismos públicos coinciden en una herramienta básica: hablar del tema antes de que aparezca el problema, acompañar y prestar atención a las señales de alerta.
Redacción InfoVidaSanLuis
