La investigación sumó la declaración de un adolescente que asegura que su madre estuvo involucrada en la muerte de tres de sus hermanas. La Justicia busca determinar si existieron responsabilidades penales en una serie de fallecimientos ocurridos a lo largo de más de una década.
La Justicia de la provincia de Buenos Aires continúa investigando la muerte de Isabella, una niña de 2 años que falleció el pasado 21 de julio luego de ingresar sin signos vitales al Hospital Municipal de Villa Gesell. Según las primeras versiones, la menor habría sufrido una asfixia mientras tomaba una mamadera, aunque las circunstancias del hecho aún son materia de investigación.
El caso despertó una profunda conmoción porque la madre de la pequeña, Lucía Sosa, ya había atravesado dos situaciones similares en años anteriores. En 2013 murió Candela, de apenas 6 meses, mientras que en 2016 falleció Yazmín, de 11 meses. Los tres episodios presentan características que llevaron a la Justicia a profundizar la investigación para establecer si existe algún vínculo entre ellos o si se trató de hechos independientes.
En las últimas horas, la causa incorporó un elemento que podría resultar determinante para los investigadores: el testimonio de Lucas, de 17 años, uno de los hijos de la mujer. El adolescente permaneció bajo la tutela del Estado junto a otros hermanos luego de la investigación iniciada por la muerte de Yazmín y ahora fue convocado nuevamente para declarar.
Durante su testimonio, el joven realizó una grave acusación al afirmar que «ella mató a mis tres hermanas», una declaración que quedó incorporada al expediente y que será analizada junto con el resto de las pruebas reunidas por la fiscalía. No obstante, esa manifestación constituye una declaración testimonial y deberá ser evaluada en el marco de la investigación judicial, junto con los informes periciales y las demás evidencias.
Los investigadores también trabajan sobre las historias clínicas, los antecedentes médicos de las menores fallecidas, los informes de las autopsias y las intervenciones judiciales realizadas en los casos anteriores. Además, buscan reconstruir el entorno familiar y las circunstancias en las que ocurrieron cada una de las muertes para determinar si existieron patrones comunes.
Fuentes judiciales señalaron que el expediente continúa en plena etapa de recolección de pruebas y que todavía no existe una resolución definitiva sobre las responsabilidades penales de los padres. Por ese motivo, la fiscalía mantiene abiertas distintas líneas investigativas mientras aguarda nuevos informes periciales y declaraciones de testigos.
El caso volvió a instalar el debate sobre los mecanismos de protección de la infancia y el seguimiento que realizan los organismos competentes cuando existen antecedentes familiares de extrema gravedad. Especialistas remarcan la importancia de que cada situación sea analizada de manera integral para garantizar la protección de los menores y actuar de forma preventiva cuando se detectan indicadores de riesgo.
Mientras la investigación avanza, la comunidad de Villa Gesell sigue de cerca un expediente que podría arrojar nuevas respuestas en los próximos días. La Justicia deberá determinar, con base en las pruebas reunidas y los estudios periciales, qué ocurrió con Isabella y si existe alguna relación con las muertes de sus dos hermanas ocurridas en años anteriores.
Redacción InfoVidaSanLuis
