El sacerdote Alejandro Nicola, investigado por presuntos abusos sexuales contra menores en un jardín de infantes de Villa Carlos Paz, volvió a quedar en el centro de la escena luego de participar de una celebración religiosa en la Catedral de Córdoba. El hecho generó indignación entre las familias denunciantes mientras la Justicia y la Iglesia mantienen abiertas sus investigaciones.
El nombre del sacerdote Alejandro Nicola volvió a ocupar los principales titulares del país luego de que fuera visto concelebrando una misa en la Catedral de Córdoba, a pesar de encontrarse bajo investigación judicial y canónica por presuntos abusos sexuales denunciados por familias de alumnos de un jardín de infantes parroquial de Villa Carlos Paz. La presencia del religioso provocó una fuerte reacción de padres y madres que impulsan la causa desde hace más de un año.
La investigación se originó tras varias denuncias presentadas por familias de niños que asistían al jardín Niño Dios, institución donde Nicola se desempeñaba como director. De acuerdo con la causa judicial, actualmente existen varias denuncias que son analizadas por la fiscalía interviniente, mientras continúan las medidas de prueba y las pericias psicológicas ordenadas por la Justicia. Hasta el momento no existe una condena contra el sacerdote y rige el principio de inocencia durante todo el proceso.
Las familias denunciantes sostienen que los relatos de los menores comenzaron a surgir una vez finalizado el ciclo lectivo y que, a partir de esas manifestaciones, decidieron acudir a profesionales y posteriormente radicar las denuncias correspondientes. Los padres también expresaron su preocupación por el tiempo que demandan las investigaciones y reclamaron que el expediente avance con mayor rapidez para esclarecer los hechos.
La participación de Nicola en una misa celebrada en la Catedral cordobesa generó una nueva controversia. Tras la difusión de imágenes del sacerdote durante la ceremonia, el párroco Javier Soteras publicó un comunicado oficial en el que explicó que el religioso se encuentra sometido a una investigación tanto en el ámbito judicial como canónico, y señaló que corresponde esperar el esclarecimiento de los hechos respetando los derechos de todas las personas involucradas.
En el documento, la Catedral indicó que Alejandro Nicola no se encuentra suspendido del ejercicio de su ministerio sacerdotal ni impedido canónicamente de celebrar la Eucaristía, motivo por el cual su presencia en la ceremonia no implicó incumplir una disposición vigente. Sin embargo, el comunicado adelantó que la Iglesia Catedral actuará con «la máxima prudencia» respecto de futuras celebraciones públicas mientras continúan las investigaciones.
El mensaje también reafirma el compromiso de la Iglesia con la búsqueda de la verdad, el respeto por los procesos judiciales y canónicos y la colaboración con las autoridades competentes. Además, expresa cercanía tanto con el sacerdote investigado como con quienes puedan sentirse afectados por la situación, una postura que despertó cuestionamientos entre familiares de los denunciantes.
Mientras la causa continúa avanzando en los tribunales, las familias esperan que las pericias y las restantes medidas de prueba permitan determinar lo ocurrido. Por el momento, la investigación permanece abierta, sin una resolución definitiva, y tanto la Justicia como la Iglesia Católica desarrollan procesos paralelos para esclarecer los hechos.
