El arzobispo de Buenos Aires reclamó respuestas frente a los problemas laborales y económicos que atraviesan miles de familias. Advirtió por los salarios que no alcanzan, el endeudamiento y quienes necesitan dos o más empleos para llegar a fin de mes.
Durante la tradicional celebración de San Cayetano, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge Ignacio García Cuerva, pronunció una fuerte homilía ante los fieles que llegaron hasta el santuario de Liniers para pedir y agradecer por pan, paz y trabajo. El religioso centró buena parte de su mensaje en la situación económica y social del país.
García Cuerva sostuvo que existe un pueblo cansado de las promesas incumplidas y cuestionó a los dirigentes que hablan sobre la pobreza pero, según expresó, permanecen lejos de las necesidades concretas de quienes atraviesan dificultades. También criticó a quienes destinan sus esfuerzos a enfrentamientos y discusiones políticas que no aportan soluciones.
El arzobispo describió una realidad marcada por salarios que no alcanzan, aumentos en alimentos, transporte, tarifas y alquileres, y familias que recurren al crédito para sostener sus gastos cotidianos. En ese contexto, pidió no naturalizar el deterioro de las condiciones laborales.
Uno de los puntos centrales de la homilía fue su defensa del trabajo digno. García Cuerva afirmó que el trabajo constituye un derecho y una fuente de dignidad, y señaló que muchas personas se encuentran obligadas a mantener dos o más empleos para llegar a fin de mes.
Una advertencia por las familias endeudadas
El arzobispo también puso el foco en el creciente endeudamiento familiar. Señaló que muchas personas terminan atrapadas en créditos que, en lugar de solucionar sus problemas económicos, terminan generando nuevas dificultades para hogares que ya tienen ingresos ajustados.
La situación laboral mencionada durante la celebración también aparece reflejada en estadísticas nacionales. Datos oficiales del Ministerio de Capital Humano citados por distintos medios indican que entre diciembre de 2023 y abril de 2026 se perdieron cerca de 400.000 puestos de trabajo asalariados registrados, entre empleo privado, público y casas particulares.
Al mismo tiempo, el trabajo informal mantiene un fuerte peso en la economía argentina. Especialistas consultados por El País estiman que aproximadamente el 45% de la población económicamente activa desarrolla actividades dentro de la informalidad, mientras una parte de quienes perdieron empleos formales pasó a trabajos precarios o de subsistencia.
García Cuerva señaló que detrás de las estadísticas existen historias concretas de personas que realizan un esfuerzo diario para sostener sus hogares. Por eso pidió que la economía vuelva a poner en el centro la dignidad de las personas y las familias.
“La libertad económica no puede ser absoluta”
En otro tramo de su mensaje, el arzobispo citó al papa León XIV y afirmó que la libertad económica no puede ser absoluta, sino que debe evaluarse en función del bien común y de la dignidad de cada persona. La frase fue una de las que mayor repercusión política generó tras la celebración.
El mensaje no se limitó a los reclamos económicos. García Cuerva pidió además “no dar la espalda” a las personas que sufren y llamó a construir una sociedad con mayor solidaridad hacia quienes atraviesan pobreza, falta de trabajo o dificultades para sostener a sus familias.
También apuntó contra una parte de la dirigencia política, a la que acusó de concentrarse en descalificaciones y debates que no solucionan los problemas cotidianos. Para el arzobispo, la responsabilidad de encontrar respuestas económicas y sociales corresponde especialmente a quienes ocupan lugares de decisión.
Desde la Casa Rosada, ante consultas periodísticas sobre las declaraciones del religioso, la respuesta oficial fue breve: “Es su mirada”, según informó A24.
San Cayetano volvió a reunir a miles de fieles
La celebración del 7 de agosto volvió a congregar a numerosos fieles en el tradicional santuario porteño. Como ocurre cada año, muchas personas llegaron con espigas, estampitas e imágenes del santo para agradecer por tener empleo o pedir una oportunidad laboral.
San Cayetano es reconocido en Argentina como el patrono del pan y del trabajo, y su festividad se convirtió además en una fecha vinculada históricamente con los reclamos relacionados con el empleo y la situación de los sectores más vulnerables.
En su homilía, García Cuerva insistió en que la Argentina necesita recuperar el valor del trabajo como herramienta de crecimiento personal y familiar. También reclamó empatía hacia quienes tienen dificultades económicas y pidió evitar que alguien sea considerado descartable dentro de la sociedad.
El mensaje pronunciado en San Cayetano volvió así a instalar en la agenda pública temas que también preocupan a muchas familias de San Luis y Villa Mercedes: el costo de vida, el empleo, los salarios y las dificultades para llegar a fin de mes, cuestiones que hoy atraviesan a trabajadores de distintas regiones del país.
Redacción InfoVidaSanLuis
