La NASA detectó un fuerte avance de El Niño y advierte que podría ser el más intenso desde 1950

Publicado:

Los satélites registraron un aumento de 1,7 °C en la temperatura del océano Pacífico y elevaciones del nivel del mar de hasta 40 centímetros. Los especialistas alertan que el fenómeno podría provocar cambios importantes en las lluvias, las temperaturas y las sequías en distintas regiones del mundo, incluida Argentina.

La NASA confirmó nuevas señales del avance del fenómeno climático de El Niño, que durante 2026 presenta un fuerte calentamiento de las aguas del océano Pacífico ecuatorial y podría convertirse en uno de los episodios más intensos registrados en las últimas décadas.

Los estudios difundidos por la agencia espacial estadounidense muestran que la temperatura del agua en el Pacífico oriental se encuentra aproximadamente 1,7 grados por encima de los valores habituales, mientras que en algunas zonas el nivel del mar aumentó entre 30 y 40 centímetros.

Los datos encendieron la atención de los especialistas debido a que estas alteraciones pueden modificar los patrones de lluvia, las temperaturas y la circulación de los vientos en distintas partes del planeta.

En octubre, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) estimó una probabilidad del 83% de que el episodio alcance una intensidad histórica, con posibilidades de convertirse en el más fuerte desde 1950. Se trata de una proyección y no de una intensidad definitiva ya confirmada.

NASA Science
+1

Qué detectaron los satélites de la NASA

Las observaciones realizadas durante los últimos meses muestran importantes modificaciones en el comportamiento del océano Pacífico.

Uno de los principales indicadores es la acumulación de agua cálida en sectores cercanos a la costa de Sudamérica.

Cuando la temperatura del océano aumenta, el agua se expande y puede provocar elevaciones en la superficie del mar.

Los satélites registraron sectores con niveles entre 30 y 40 centímetros superiores a los habituales, mientras que en zonas cercanas a Indonesia y Australia se observaron descensos de entre 15 y 20 centímetros.

Estos cambios son señales características del desarrollo de El Niño y permiten seguir su evolución antes de que sus efectos se manifiesten plenamente en diferentes regiones del mundo.

Las mediciones se realizan mediante satélites especializados, como Sentinel-6, que permiten observar las variaciones del océano con gran precisión.

Qué es El Niño y por qué preocupa a los científicos

El Niño es un fenómeno climático natural que se produce cuando las aguas superficiales de una extensa región del océano Pacífico ecuatorial se vuelven más cálidas de lo normal.

Generalmente aparece cada dos a siete años y puede mantenerse durante varios meses.

Durante su desarrollo, los vientos que habitualmente empujan las aguas cálidas hacia Asia pierden intensidad y permiten que ese calor se desplace hacia el centro y el este del Pacífico.

Este proceso modifica la circulación atmosférica y puede alterar las lluvias y temperaturas en diferentes continentes.

Entre sus posibles consecuencias se encuentran períodos de precipitaciones abundantes, inundaciones, sequías y cambios en la actividad de las tormentas.

Sin embargo, sus efectos no son iguales en todos los países y dependen de la época del año y de las condiciones meteorológicas de cada región.

Argentina podría registrar cambios importantes en las lluvias

El fenómeno de El Niño tiene una influencia importante sobre el clima argentino, especialmente durante la primavera y el verano.

En determinados sectores del centro y noreste del país suele aumentar la probabilidad de precipitaciones superiores a lo normal.

Entre las regiones que pueden experimentar cambios se encuentran el Litoral, la Mesopotamia, la región pampeana y parte del centro del país.

En algunos episodios anteriores, El Niño estuvo asociado con lluvias intensas, crecidas de ríos y complicaciones para distintas actividades productivas.

No obstante, la presencia del fenómeno no significa que necesariamente se registrarán inundaciones o tormentas extremas en todas esas zonas.

Los pronósticos regionales y las condiciones meteorológicas de cada período son fundamentales para determinar el impacto real.

Qué puede pasar en San Luis y Villa Mercedes

En la provincia de San Luis, el comportamiento de El Niño puede influir en la distribución de las precipitaciones, aunque sus efectos son menos uniformes que en otras regiones argentinas.

Durante la primavera y el verano, cuando suelen concentrarse gran parte de las lluvias provinciales, la evolución del fenómeno es especialmente importante para el seguimiento climático.

En ciudades como San Luis capital, Villa Mercedes, La Punta y localidades del interior, las condiciones meteorológicas también dependen de factores regionales, como la circulación de humedad, los sistemas de tormentas y las temperaturas.

Por ese motivo, todavía no es posible asegurar que San Luis tendrá lluvias extraordinarias, inundaciones o sequías como consecuencia directa de este episodio.

La evolución de las precipitaciones deberá seguirse mediante los pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional y las alertas correspondientes.

El campo, uno de los sectores que sigue con atención el fenómeno

El desarrollo de El Niño también genera expectativas en la actividad agropecuaria argentina.

Las lluvias son fundamentales para la producción de soja, maíz, trigo y otras actividades agrícolas.

En determinadas regiones, las mayores precipitaciones asociadas con El Niño pueden favorecer la disponibilidad de agua y mejorar las condiciones de los cultivos.

Sin embargo, un exceso de lluvias también puede provocar problemas durante las tareas rurales, anegamientos de campos y dificultades para transportar la producción.

En San Luis, donde la agricultura y la ganadería ocupan un lugar relevante en la economía provincial, el seguimiento de las condiciones climáticas resulta importante para planificar las actividades de los próximos meses.

Los científicos también detectaron cambios en el color del océano

Además de la temperatura y la altura del mar, la NASA analiza otro indicador: el color de las aguas oceánicas.

Las observaciones realizadas mediante el satélite PACE permitieron identificar modificaciones en la distribución del fitoplancton, formado por organismos microscópicos que constituyen una parte esencial de la vida marina.

En algunas áreas del Pacífico occidental se observó una reducción de la presencia de estos organismos, relacionada con los cambios en la circulación y disponibilidad de nutrientes.

Estas mediciones permiten comprender mejor cómo el calentamiento del océano modifica los ecosistemas marinos.

También ayudan a investigar los procesos que acompañan el desarrollo de El Niño y sus posibles consecuencias ambientales.

La NASA continuará vigilando la evolución de El Niño

Los especialistas seguirán analizando las temperaturas oceánicas, los movimientos del agua y los cambios en la circulación atmosférica durante los próximos meses.

El monitoreo satelital permite reunir información fundamental para mejorar las proyecciones climáticas y anticipar situaciones que puedan afectar a diferentes regiones del planeta.

Aunque las mediciones actuales muestran señales de un episodio importante, todavía es necesario observar cómo evoluciona el fenómeno para determinar su intensidad máxima.

La principal preocupación está puesta en los posibles cambios en las lluvias y temperaturas durante los próximos meses, especialmente en regiones donde estos fenómenos pueden afectar a la población y a la producción.

En Argentina y particularmente en San Luis, el seguimiento de los pronósticos oficiales será fundamental para conocer cómo podría influir El Niño durante la primavera y el verano de 2026 y 2027.

Redacción InfoVidaSanLuis

Últimas Noticias