Compradores europeos encendieron las alarmas luego de encontrar material genéticamente modificado no autorizado en embarques provenientes de la región.
Las exportaciones de soja argentina quedaron en el centro de la preocupación internacional luego de que autoridades europeas detectaran material genéticamente modificado no aprobado dentro de cargamentos que ingresaron al continente.
La situación generó inquietud entre los compradores de la Unión Europea, ya que el bloque mantiene estrictos controles sobre los organismos genéticamente modificados autorizados para el consumo y comercialización.
Según trascendió, el hallazgo corresponde a eventos transgénicos que actualmente no cuentan con aprobación en Europa, lo que podría afectar futuras operaciones comerciales y aumentar las exigencias sanitarias sobre los embarques provenientes de Sudamérica.
Argentina es uno de los principales exportadores mundiales de soja, harina y derivados, por lo que cualquier restricción o advertencia internacional representa un fuerte impacto para el sector agroexportador y el ingreso de divisas.
Especialistas del mercado señalaron que la detección podría derivar en mayores inspecciones sobre los cargamentos argentinos y de otros países de la región, especialmente en productos vinculados al complejo sojero.
El mercado europeo es considerado estratégico para las exportaciones agroindustriales, debido al volumen de compras y a los altos estándares de calidad y trazabilidad exigidos por sus organismos regulatorios.
Mientras tanto, empresas exportadoras y autoridades del sector analizan el alcance de la situación para evitar sanciones comerciales o posibles restricciones que afecten el flujo de ventas hacia Europa.

