Un informe de la Fundación Estrellas Amarillas reveló que ya son 21 las personas fallecidas en lo que va de 2026 sobre la Ruta Nacional 5, superando las cifras del año pasado. Organizaciones y vecinos vuelven a exigir la construcción de la autovía para mejorar la seguridad vial.
La preocupación por la situación de la Ruta Nacional 5 vuelve a ocupar el centro de la escena tras conocerse un nuevo informe de la Fundación Estrellas Amarillas, que confirmó un dato alarmante: hasta el 14 de julio de 2026 ya se registraron 21 víctimas fatales en el tramo comprendido entre Santa Rosa y Luján, una cifra que supera los 20 fallecidos contabilizados durante todo 2025.
El relevamiento volvió a poner en evidencia la necesidad de avanzar con la construcción de la autovía, una obra reclamada desde hace años por familiares de víctimas, organizaciones civiles, transportistas y vecinos que transitan habitualmente por este corredor estratégico del país.
De acuerdo con los datos difundidos por la entidad, la mayor parte de los siniestros mortales ocurre en una ruta que mantiene gran parte de su trazado con doble sentido de circulación, una condición que incrementa significativamente el riesgo de colisiones de alta gravedad.
Especialistas en seguridad vial remarcan que cada nuevo accidente vuelve a exponer las limitaciones de una infraestructura que quedó desbordada frente al crecimiento sostenido del tránsito.
Uno de los datos más preocupantes del informe indica que aproximadamente el 92% de las muertes registradas en este corredor se producen como consecuencia de choques frontales, considerados entre los siniestros más letales debido a la violencia del impacto.
Los expertos sostienen que la combinación de una calzada de doble mano, el aumento constante del flujo vehicular, la circulación de transporte pesado y la falta de infraestructura moderna conforman un escenario de alto riesgo para quienes utilizan diariamente la ruta.
En los últimos años también se observó un importante incremento del tránsito de camiones vinculado al desarrollo energético de Vaca Muerta, lo que elevó considerablemente el volumen de vehículos de gran porte sobre este corredor nacional.
Diversos estudios sobre seguridad vial coinciden en que la separación física de los sentidos de circulación mediante una autovía reduce significativamente la probabilidad de choques frontales y disminuye la cantidad de víctimas fatales.
Desde hace años, familiares de víctimas y organizaciones civiles impulsan campañas para acelerar la ejecución de la obra, argumentando que cada demora representa un mayor riesgo para miles de conductores que utilizan diariamente la Ruta Nacional 5.
El reclamo también incluye mejoras en la señalización, mantenimiento de la calzada, iluminación en sectores críticos, banquinas seguras y mayores controles de velocidad, medidas consideradas complementarias mientras la autovía continúa sin concretarse.
Las estadísticas reflejan una realidad preocupante, pero detrás de cada número existen historias personales, familias atravesadas por el dolor y comunidades enteras afectadas por tragedias que, según sostienen distintas organizaciones, podrían prevenirse con inversiones en infraestructura vial.
En este contexto, la Fundación Estrellas Amarillas reiteró su pedido para que la seguridad vial sea considerada una prioridad y que las obras necesarias avancen sin más demoras.
Mientras continúa el debate sobre la ejecución de la autovía, las autoridades y especialistas insisten en la importancia de extremar las medidas de prevención al conducir, respetar las velocidades máximas, mantener la distancia de seguridad y evitar maniobras riesgosas, especialmente en rutas de doble mano.
La Ruta Nacional 5 es uno de los principales corredores que conecta la provincia de Buenos Aires con La Pampa y otras regiones del país, por lo que registra un intenso movimiento de vehículos particulares, transporte de cargas y micros de larga distancia durante todo el año.
El crecimiento sostenido del tránsito, sumado a la falta de una infraestructura acorde, mantiene vigente el reclamo de numerosos sectores que consideran indispensable avanzar con una solución definitiva para reducir la siniestralidad.
Con 21 víctimas fatales registradas en poco más de seis meses de 2026, el panorama vuelve a encender las alarmas y refuerza el pedido de acelerar las obras que permitan mejorar la seguridad vial y evitar que nuevas familias sufran pérdidas irreparables.
Redacción InfoVidaSanLuis

