La Provincia avanza junto con la FAO, Ambiente de la Nación y la Universidad Nacional de los Comechingones en una iniciativa que contempla una inversión de hasta un millón de dólares. El proyecto alcanzará 177.800 hectáreas de bosque nativo y tendrá una planificación de diez años.
El Gobierno de San Luis avanza en la elaboración de un importante Plan de Prevención de Incendios Forestales destinado a proteger los bosques, las fuentes de agua y las comunidades ubicadas en el oeste de las Sierras Centrales. La iniciativa busca anticiparse a los incendios que cada temporada provocan graves daños ambientales y productivos en distintos puntos de la provincia.
El gobernador Claudio Poggi recibió este lunes a representantes de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la subsecretaría de Ambiente de la Nación y la Universidad Nacional de los Comechingones (UNLC). Durante el encuentro, los especialistas presentaron los últimos avances técnicos y el cronograma previsto para finalizar el proyecto.
El plan contempla acciones sobre una superficie aproximada de 177.800 hectáreas, considerada estratégica por su riqueza natural y por el riesgo que enfrenta ante los incendios forestales. En ese territorio se encuentran importantes áreas de bosque nativo y varias de las principales nacientes de agua que abastecen a diferentes localidades de San Luis.
La iniciativa forma parte del Programa de Pagos por Resultados REDD+ Argentina, financiado por el Fondo Verde para el Clima e implementado por la FAO junto con el área ambiental del Gobierno nacional. Para la ejecución de las primeras medidas se prevé una inversión de hasta un millón de dólares.
El ministro de Desarrollo Productivo Sustentable, Federico Trombotto, explicó que el proyecto responde a una decisión del Gobierno provincial de reforzar la previsión y la planificación frente a los problemas que afectan desde hace años al territorio puntano.
Según señaló el funcionario, la intención es dejar atrás una política basada solamente en reaccionar cuando comienza el fuego y avanzar hacia un sistema de prevención, alerta temprana y planificación territorial. Para ello se convocó a organismos nacionales e internacionales especializados en el manejo y la conservación de los bosques.
Trombotto destacó que el plan fue elaborado con una perspectiva de diez años y que el financiamiento inicial permitirá poner en marcha las primeras acciones. El trabajo incluyó la participación de productores, municipios, comunidades rurales, organismos provinciales, técnicos y especialistas universitarios.
El área seleccionada comprende principalmente el oeste de las Sierras Centrales, una región donde los incendios registrados durante los últimos años provocaron pérdidas de vegetación, daños en campos productivos y alteraciones en zonas fundamentales para la captación y conservación del agua.
Entre las medidas que podrá incluir el proyecto se encuentran el manejo preventivo de la vegetación combustible, la apertura y conservación de cortafuegos, la capacitación de las comunidades, la formación ambiental y el fortalecimiento de los sistemas locales de respuesta rápida.
También se trabajará en la planificación del uso del suelo y en la coordinación entre los distintos organismos que intervienen antes, durante y después de un incendio. El objetivo es que municipios, brigadistas, productores y vecinos dispongan de herramientas claras para actuar ante situaciones de riesgo.
La subsecretaría de Ambiente de la Nación había informado que el diseño técnico del plan contaba con una inversión inicial cercana a los 100.000 dólares, mientras que la implementación de las acciones podría recibir hasta un millón de dólares. El proyecto se enmarca además en la Ley Nacional de Bosques Nativos N°26.331 y en la Ley de Manejo del Fuego N°26.815.
El mecanismo REDD+ busca reducir las emisiones provocadas por la deforestación y la degradación de los bosques, promover su manejo sustentable y conservar las reservas forestales de carbono. En San Luis, esa herramienta permitirá sumar recursos internacionales para proteger zonas naturales consideradas prioritarias.
El coordinador general del Proyecto de Pagos por Resultados REDD+, Francisco Yofre, informó que durante la reunión se analizaron los avances técnicos y las tareas que deberán completarse en los próximos meses.
De acuerdo con el cronograma presentado, la formulación del plan deberá quedar terminada durante agosto de 2026. Posteriormente comenzará la etapa de evaluación y aprobación necesaria para liberar los fondos y ejecutar las inversiones previstas en la provincia.
El proyecto apunta especialmente a reducir las pérdidas de superficie y funcionalidad de los bosques nativos del centro y norte provincial. También pretende mejorar la capacidad de respuesta frente a los denominados incendios de interfase, que son aquellos que avanzan desde sectores rurales o serranos hacia zonas donde existen viviendas y poblaciones.
Con este plan, el Gobierno de San Luis busca contar con una estrategia de largo plazo que permita proteger el ambiente, cuidar las nacientes de agua y brindar mayor seguridad a las familias, productores y localidades cercanas a las Sierras Centrales.
Redacción InfoVidaSanLuis
