La caída del consumo, el aumento de costos y el endeudamiento de las familias golpean al sector comercial. Empresarios advierten que muchos negocios atraviesan una situación crítica.
La actividad comercial en Villa de Merlo atraviesa un escenario de profunda preocupación. Aunque en distintos sectores de la ciudad continúan observándose nuevas construcciones y desarrollos inmobiliarios, la realidad que enfrentan numerosos comerciantes refleja una situación completamente diferente, marcada por la baja en las ventas y la incertidumbre económica.
Uno de los indicadores más visibles es la creciente cantidad de locales disponibles para alquiler. En distintas zonas comerciales de la villa turística se multiplican los carteles de “Se Alquila”, muchos de los cuales permanecen durante meses sin encontrar nuevos ocupantes. Esta situación genera inquietud entre empresarios y comerciantes que observan una marcada retracción de la actividad.
Desde la Cámara de Comercio y Servicios de Villa de Merlo, su presidente Flavio D’Angelo expresó que el sector atraviesa uno de los momentos más difíciles de las últimas décadas. Según manifestó, la realidad actual supera incluso la crisis económica vivida en 2001 debido a la combinación de factores que afectan tanto a comerciantes como a consumidores.
El dirigente explicó que la fuerte caída del consumo, sumada al creciente endeudamiento de las familias y a las dificultades para acceder a créditos, impacta directamente sobre la rentabilidad de los negocios y limita las posibilidades de recuperación.
La situación alcanza a prácticamente todos los rubros comerciales. Desde locales gastronómicos hasta comercios de indumentaria y servicios, muchos empresarios aseguran que los ingresos actuales resultan insuficientes para afrontar alquileres, tarifas de servicios, cargas impositivas y costos operativos cada vez más elevados.
A este panorama se suma el avance de las compras por internet, una modalidad que continúa creciendo y que ha modificado los hábitos de consumo de los argentinos. Comerciantes locales sostienen que esta transformación también influye en la disminución del movimiento en los locales físicos.
Otro aspecto que preocupa es la falta de financiamiento accesible para pequeñas y medianas empresas. Según referentes del sector, las altas tasas de interés y las restricciones crediticias dificultan la posibilidad de realizar inversiones, renovar stock o sostener el funcionamiento cotidiano de los negocios.
Mientras tanto, la expectativa está puesta en una eventual recuperación de la economía y en medidas que permitan reactivar el mercado interno. Sin embargo, desde el sector comercial advierten que el panorama continúa siendo complejo y que, de no registrarse mejoras en el consumo, podrían incrementarse los cierres de comercios en los próximos meses.
En una ciudad cuya economía depende en gran medida del turismo y de la actividad de servicios, la evolución de este escenario será clave para el futuro de cientos de emprendimientos, trabajadores y familias que dependen del movimiento económico local.
Redacción InfoVidaSanLuis

